Como Hacer Mejores Decisiones Para CRM y Experiencias
Hacia fin de año siempre empiezo a pensar más y más en que va a traer el año próximo.
No porque piense que un evento de calendario cambia el pensamiento de la genta acerca de los proyectos y planes, pero porque siempre es bueno tener un momento para pensar en donde estoy, que estoy haciendo, que estoy viendo, y para qué lado apunto mis esfuerzos para los próximos meses.
Este ha sido un año muy peculiar, ya que más allá de los eventos tradicionales corporativos, sociales, y de los vendedores hemos visto también una crisis global que ha afectado a todos por igual, y que puso un stop inmediato a todos los proyectos hacia la mitad del año. Esos mismos proyectos – los únicos con impunidad fueron los más críticos y necesarios para la sobrevivencia de la compañía, no para el crecimiento de la misma – están empezando a reactivarse lentamente. Pero, no son automáticamente reactivados, sino que todos pasan por una evaluación de tres pasos para su reactivación o aprobación.
Típicamente esta evaluación fue hecha en tres partes:
Primero, retorno de la inversión Segundo, Valor Estratégico Corporativo Tercero, Valor Para el ClienteEl problema con este método es que ignora los requerimientos del cliente hasta después de asegurarse que el valor del proyecto se refleja en la compañía. De esta manera, siempre nos aseguramos que la compañía termina con un retorno y valor primero, y luego el cliente. Este método es responsable por aprobar la mayoría de los proyectos de CRM y de Experiencia que se están implementado.
Lamentablemente, este método ya no se debe de utilizar. La evolución social que estamos viviendo ha cambiado el poder de la compañía para el cliente, y ellos esperan ser consultados no hacia el final del proceso – pero al principio.
La demanda del cliente no es irracional: ellos quieren un sistema de CRM o de experiencias que consista de dos cosas: valor para el cliente, y valor para la compañía. Ellos no tienen pasos a seguir para justificar la inversión, o para explicar porque lo quieren de cierta manera, o que valor político les trae. Simplemente quieren más control de una relación más abierta y con más valor explicito para el cliente. En troque por ello, están dispuestos a dar como recompensa la lealtad a largo plazo (en tanto y en cuanto la distribución de valores primero para ellos y luego para la compañía siga en pie).
El resultado es que la manera de evaluar que proyectos deben de continuar ha de cambiar. Quizás no radical y subrepticiamente, pero el modelo esta fallado. El nuevo modelo de evaluación tiene solo dos partes:
Primero, Valor para el cliente (determinado por el cliente) Segundo, Valor estratégico para la empresa¿Cómo? ¿Qué me olvide que? ¿El retorno en la inversión? No existe para los canales sociales. El retorno de la inversión existe para las funciones que utilizan los canales sociales, pero no para los canales de por sí. Los canales son parte de la infraestructura y no se calcula un retorno en la inversión. Las herramientas usadas en los canales (como aquellas de monitoreo y respuesta estructurada) se calculan con la función que apoyan. Pero es el tema de otra conversación…
Para concluir, los proyectos de CRM que cumplan con esos parámetros deben ser considerados más allá del retorno de la inversión, o de otro modelo financiero de ver la posibilidad de implementarlos. Como dije en mi post anterior, el mundo está cambiando lentamente – nuestros modelos de decisión deben cambian con él.
¿Que les parece? ¿Es posible cambiar esos modelos?



